minarrativa

viernes, 30 de diciembre de 2011


El instante previo a la ausencia no es la despedida, aún cuando ésta tiene lugar para consumarse como tal, sino la manifestación de los bordes limitando la exageración y delineando el escarmiento antes de que se instale la insistencia… Porque el final también tiene principio al principio aunque se lo postergue eternizándolo como presente. Uno sabe. De una u otra manera nos damos cuenta: o solos o por el silencio con que el entorno enluta nuestros comentarios. A veces, incluso, acobardándonos ya desde antes por el cansancio repetido al tratar de imaginar un diálogo nuevo.
Que la ruptura se gestó es un hecho pero el nacimiento del hecho concluido es una ruptura que nos parte o de la que partimos.